SEVILLA, EN LA HISTORIA Y LA LEYENDA, de Rafael Raya Rasero

Sevilla en la Historia y la leyenda - Rafael Raya Rasero - Foto Francisco Calvo

Sevilla en la Historia y la Leyenda, de Rafael Raya Rasero: el autor

El objeto del presente artículo es mostrar una reseña de la obra Sevilla en la Historia y en la Leyenda, del autor Rafael Raya Rasero (Guadalturia Ediciones. 2010), investigador natural de Montilla, donde nació en 1943. Su obra literaria la ha desarrollado en Sevilla y se compone de estudios históricos, narrativa y poemarios en los que se tratan fundamentalmente temas relacionados con la ciudad de Sevilla y el pueblo cordobés de Montilla. Miembro de Nuevo Sábado Club, se ha de destacar también su mención como finalista en el XXIV Premio Andalucía de la Crítica 2018 por su obra La Andaluciada. Epopeya de Andalucía, publicada por la Editorial Clulipucar; es una obra en la que el autor muestra una narración legendaria de Andalucía.

Rafael Raya Rasero - Sevilla, en la Historia y en la leyenda

Rafael Raya Rasero (Foto: https://fernando-sabido-andalucia.blogspot.com/2011/09/856-rafael-raya-rasero.html, consultada el 24/11/2020

Composición de la obra

La obra Sevilla, en la Historia y la Leyenda es el fruto de la recopilación del trabajo realizado por el autor para las reuniones de Nuevo Sábado Club, en las que mensualmente fueron leídos los artículos que recoge la obra a lo largo de numerosos meses. Se trataba pues, de artículos periodísticos que poco a poco se fueron desgranando a lo largo del tiempo hasta completar la Historia de la capital hispalense.

Tras una breve introducción y prólogos de Manuel Filpo Cabana y Ramón Gómez del Moral se pasa a desgranar la Historia de Sevilla. Según se desarrolla en la obra analizada, así muestra el autor la historia y las leyendas de Sevilla desde su creación hasta nuestros días a lo largo de los diferentes capítulos que a continuación se muestran:

  • Los míticos orígenes de Sevilla.
  • La Sevilla romana.
  • Sevilla visigoda.
  • Los inicios del Islam en Sevilla.
  • Ishbiliyya (Sevilla). Primera capital y cora de al-Andalus.
  • El esterero de Calatrava convertido por la picaresca sevillana en un falso califa residente en el reino Taifa de Sevilla.
  • El reino Taifa de Sevilla entre el jardín de cadáveres de al-Mutadid y los amores, poemas, éxitos militares y el destierro de su hijo al-Mutamid.
  • Peripecias del traslado de los restos de San Isidoro desde Sevilla a León.
  • Costumbres sevillanas de los almorávides, a comienzos del siglo XII.
  • Sevilla, capital almohade de al-Andalus, y la construcción del alminar hoy llamado Giralda.
  • Fernando III conquista Sevilla y la hace de nuevo cristiana.
  • Alfonso X el Sabio y su NO8DO a Sevilla.
  • Sevilla en el siglo XIII, durante el reinado de Sancho IV el Bravo.
  • Mujeres decisivas en Sevilla durante los reinados de Fernando IV y Alfonso XI.
  • El rey Pedro I el justiciero y sus leyendas sevillanas I.
  • El rey Pedro I el justiciero y sus leyendas sevillanas II.
  • Sevilla durante el reinado de cinco reyes de la monarquía de los Trastámara.
  • La matanza de judíos sevillanos en el año 1391.
  • Sevilla y los Reyes Católicos.
  • Cristóbal Colón y Sevilla.
  • La boda del emperador Carlos V en Sevilla.
  • Sucesos ocurridos en la Sevilla del siglo XVI.
  • Revueltas, motines y esclavos en la Sevilla del siglo XVI.
  • Sevilla mariana y el fraile de Regina que negó la virginidad de la Virgen María.
  • Sucesos oscuros ocurridos en Sevilla durante el siglo XVII.
  • Los primeros reyes Borbones, la prolongada estancia en Sevilla de Felipe V y otras noticias del siglo XVIII.
  • Carlos III, Pablo de Olavide y Sevilla.
  • Sevilla desde el reinado de Carlos IV hasta la llegada de los franceses.
  • Los franceses se apoderan de Sevilla.
  • Sevilla durante el reinado de Fernando VII.
  • Isabel II y Sevilla.
  • La dalia sevillana de Alfonso XII.
  • Sevilla a finales del siglo XIX, durante la regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena.
  • Alfonso XIII y Sevilla entre los años 1900 a 1920.
  • Sevilla durante la tercera década del siglo XX (1920-1930).
  • La II República española y Sevilla «La Roja».
  • Decisiva influencia de Sevilla en el comienzo de la Guerra Civil Española (1936-1939).
  • Sevilla durante la posguerra española (1940-1950).
  • Sevilla en los años 50 del siglo XX.
  • Sevilla en los años 60 del siglo XX.
  • Monarquía, democracia y los años 70 en Sevilla.
  • Los años 80 y Sevilla.
  • La Expo 92 y Sevilla entre dos siglos (1990-2009).
  • Asistentes y alcaldes de Sevilla desde finales del siglo XV.

El conjunto de capítulos en forma de artículos que componen la obra presentan una estructura común. En primer lugar acercan a los acontecimientos que tienen lugar en España durante el periodo analizado en el artículo para después mostrar diferentes hechos, circunstancias, leyendas o cualquier otro tipo de acontecimiento que tuvieron lugar en Sevilla durante los años que abarca cada apartado.

En general los primeros capítulos abarcan grandes periodos de la Historia, sobre todo aquéllos de los que existe una menor documentación. Así, la fundación de la ciudad y las épocas romana y visigoda están plasmadas en los primeros tres capítulos. A partir de aquí se dedican siete capítulos a la Sevilla medieval islámica, seguidos de otros diez que muestran la Sevilla medieval cristiana, ocho para la Sevilla de la Edad Moderna y quince para la Edad Contemporánea, distribuidos en cinco para el siglo XIX, siete que abarcan hasta 1970 y otros tres que tratan la actualidad. El conjunto de la obra se cierra con el listado de asistentes y alcaldes de Sevilla que han ocupado el cargo desde el siglo XV.

Contenido de la obra

Con respecto a la forma de tratar el contenido ha sido de manera secuencial, siguiendo el devenir de los tiempos. Cada capítulo acerca al lector de forma general al momento de la historia que se narra en él. Así, a modo de ejemplo, se hace mención de grandes batallas, como la del río Guadalete (711) o las Navas de Tolosa (1212), que se podría decir que abrieron la época islámica y fue el principio del fin de tal periodo, respectivamente. En otras ocasiones se mencionan grandes hechos históricos que pudieron afectar a la ciudad, como puede ser la invasión francesa de España o el descubrimiento de América. A continuación se va a proceder a desglosar los diferentes temas generales tratados a lo largo de la obra.

Los gobiernos

A lo largo de los diversos capítulos se deja constancia de la evolución de los diversos gobiernos que se han sucedido en las tierras que a la postre han formado parte del territorio español y que han pasado por periodos de monarquía en su mayor parte, con algunas regencias como las de Doña María de Molina, Don Fernando de Antequera o Doña María Cristina, dos periodos de República y otros de Dictadura, para finalizar en la actual Monarquía Parlamentaria que es nuestra actual Democracia, sin olvidar el periodo autonómico, con Plácido Fernández Viagas como presidente preautonómico andaluz.

De ese modo queda constancia en esta obra de los diferentes cambios de dinastía y de gobierno que han tenido lugar, tanto en época islámica, donde se menciona a los Omeya, a los Abbadíes de Sevilla, como en época cristiana, con los Trastámara, los Austria y los Borbón. También se desgrana en los diferentes capítulos el conjunto de pueblos que han pasado por la capital hispalense, entre los que se encuentran, sin ánimo de ser exhaustivos, tartésicos, romanos, visigodos, musulmanes de diferentes etnias y cristianos. De todo ello, de los logros, de las represiones, tanto a nivel nacional como a nivel local queda constancia en la obra analizada.

Sevilla en su relación con la clase gobernante

En el ámbito de la ciudad de Sevilla el autor presenta al lector sus orígenes legendarios en las personas de Hércules y Julio César como posibles fundadores del núcleo urbano que se situaba en las elevaciones situadas en torno a la Alfalfa y Mateos Gago. Se muestra en la obra cómo Sevilla fue sede de la Corte en múltiples ocasiones. No en vano, durante siglos fue punto de partida de la lucha contra los musulmanes de la península. Así, desde su reconquista por San Fernando en 1248 y hasta el momento de la reconquista de Granada en 1492, buena parte de los monarcas castellano leoneses pasaron bastante tiempo en la ciudad hispalense o residieron en ella. Incluso, con posterioridad a esta fecha hubo monarcas que residieron en Sevilla durante años, como Felipe V.

Fruto de tal relación con la monarquía es el hecho de que muchos infantes nacieran en Sevilla, como el príncipe Juan, hijo de los Reyes Católicos, o que incluso, Sevilla acogiera bodas reales como la del Emperador Carlos V o la de la Infanta Elena de Borbón, ya en el siglo XX. También producto de tal relación es el hecho de la grandiosidad del conjunto monumental de los Reales Alcázares de Sevilla, iniciado por el califa almohade Abu Yakub Yusuf y continuado por reyes como Alfonso X el Sabio o Pedro I, ambos con la corte en Sevilla, o Carlos V, de lo cual queda constancia también en la obra.

Grandes personas en Sevilla

Pero Sevilla, como refleja la obra, no solo ha sido sede de grandes hechos llevados a cabo por la realeza. Muchas personas han dejado su impronta en la historia sevillana, tal como presenta el autor en numerosas ocasiones a lo largo de la obra. Ahora bien, múltiples y variados han sido los motivos por los que han destacado.

Así,  entre los grandes personajes de la Historia que son mencionados en la obra en su relación con Sevilla se podría confeccionar una amplia lista de ellos, si bien de gran relevancia son los Arzobispos San Isidoro y San Leandro, en época visigoda, o las Santas Justa y Rufina, en época romana. Cómo reformó el urbanismo de la ciudad el asistente Pablo de Olavide en época de Carlos III o la influencia de los duques de Montpensier a finales del siglo XIX y a principios del XX. En otras ocasiones, el autor también menciona la visita o estancia en Sevilla de grandes personajes de la historia como el Cid, Cervantes o el Príncipe de Gales.

Sevilla ha sido cuna también de grandes artistas e intelectuales. Entre ellos se encuentran pintores como Murillo, Velázquez, Zurbarán o Gonzalo Bilbao, escultores como Martínez Montañés o Juan de Mesa, o escritores como Mateo Alemán, los Miura, los Álvarez Quintero o Luis Cernuda, entre otros muchos que son mencionados a su debido tiempo por el autor. Otros autores no dudaron en situar su obra en Sevilla como Cervantes.

Por otro lado, tal como queda plasmado en el texto, Sevilla ha sido cuna de grandes políticos. Así entre los mencionados por el autor se podrían traer aquí como ejemplo a Diego Martínez Barrio, presidente en el exilio de la República, o a Felipe González, presidente del Gobierno de España a finales del siglo XX, sin dejar de lado, otras muchas personalidades del ámbito político, como Soledad Becerril, que ocupó, entre otros, los cargos de alcaldesa de Sevilla, diputada del Congreso, senadora y Defensora del Pueblo de España.

Levantamientos, luchas y altercados en la ciudad de Sevilla

En otras ocasiones, queda plasmado en Sevilla, en la historia y en la leyenda, cómo algunos personas tuvieron gran influencia en los hechos acaecidos en la ciudad. Y sobre ello se va a tratar en estos momentos. De hecho, Sevilla ha sufrido a lo largo de los siglos numerosos y poderosos altercados y levantamientos. Una buena muestra de ellos son presentados por Raya Rasero en su obra.

Quizás uno de los primeros, ejemplo de cierta intolerancia religiosa fuera el que llevó al ajusticiamiento de las Santas Justa y Rufina por Diogeniano, el gobernador romano en Sevilla. Aunque quizás uno de los de mayor relevancia narrados por el autor sea el pogromo de los judíos de 1391, con la población agitada por la predicación del Arcediano de Écija, Don Ferrán Martínez.

Pero no han terminado aquí. pues poco antes habían comenzado en Sevilla las disputas entre dos de los grandes linajes nobles sevillanos, los Guzmán y los Ponce de León, que junto con sus familiares y aliados dieron lugar a los denominados conflictos banderizos, que se extenderían por la capital y su reino durante más de 100 años, ocasionando la muerte y el desgobierno de muchos nobles, hasta que los Reyes Católicos acabaran con tales disputas.

En otras muchas ocasiones hubo altercados, que unas veces se dominaron con la palabra y otras, como en el levantamiento de 1843, fueron acallados mediante el bombardeo por las tropas del general Espartero, sin olvidar, por supuesto, el periodo revolucionario previo a la Guerra Civil iniciada en 1936, en el que, entre otros muchos altercados el autor menciona, no solo los disturbios antirreligiosos, sino también cómo el ejército cañoneo la taberna «Casa Cornelio», sede de los comunistas sevillanos, y hoy solar ocupado por la Basílica de la Macarena.

Sevilla y sus costumbres. Los actos fundacionales

También es objeto de descripción en la obra la vida de la ciudad. En numerosas ocasiones queda constancia de las costumbres de sus habitantes, hecho que comienza con las fiestas romanas que ocasionaron la muerte de Santas Justa y Rufina. En otro de los capítulos se presenta el modo de vida de la sociedad andalusí sevillana en época almorávide.

Pero el mayor desarrollo en este aspecto lo introduce el autor en la multitud de capítulos dedicados a la sevilla de la cristiandad. En ellos se suceden la narración de procesiones, la fundación de Hermandades y Cofradías, la Semana Santa, alusiones a la devoción concepcionista y al dogma de la Inmaculada de la Sevilla Mariana, a las fundaciones Conventuales por nobles y eclesiásticos, como el Monasterio de San Isidoro del Campo por Guzmán el Bueno y su esposa, Doña María Alonso Coronel, el Convento de Santa Inés, por Doña María Coronel, o el Monasterio de la Cartuja, por los Ribera.

No quedaron hay las fundaciones. En otras ocasiones son muchos los hospitales creados que se mencionan, como el de las Cinco Llagas, por Catalina de Ribera, o el de la Caridad, por Miguel de Mañara. Queda además descrito cómo el final del reinado de los Reyes Católicos, con la llegada de Colón y el descubrimiento de América, abrió un nuevo mundo a la conquista que hizo de Sevilla puerto y puerta de Indias, naciendo y consolidándose durante esa época y los años siguientes instituciones como la Casa de la Contratación de Sevilla o el Tribunal de la Santa Inquisición, con residencia, este último, en el Castillo de San Jorge.

Sevilla y sus costumbres. Las fiestas laicas y el ocio

Por otro lado, Raya Rasero, también deja constancia de la festividad laica del pueblo sevillano. Numerosas han sido sus fiestas y festejos en favor de los Reyes durante sus estancias en la ciudad y sus venidas a ella, tales como las realizadas en honor de los Reyes Católicos, de Carlos V o de Felipe V. Ya ocurría así en la Edad Media, acrecentándose tal hecho en la Edad Moderna y Contemporánea, de lo cual se muestran claros ejemplos en Sevilla, en la Historia y la leyenda.

Pero no quedaron ahí los festejos. Proliferaron los festejos taurinos y los juegos de cañas, así como las veladas en sus diferentes barrios, como la Velá de Santa Ana, en el barrio de Triana. Así, con respecto a la fiesta de los toros, queda una muestra de ello en las grandes figuras que presenta el autor; entre ellos, quizás por el entorno en que se circunscribió su muerte, destaca a Joselito el Gallo.

También en los primeros años del siglo XX destaca un hecho que sigue en amplitud en la actualidad. Se trata de la fundación de los dos grandes equipos de la ciudad. El Sevilla FC y el Real Betis Balompié, con sus diferentes denominaciones, y que han llegado a alcanzar, como bien detalla el autor, grandes logros a lo largo del siglo.

Con respecto a los festejos, o quizás, en este caso, ferias, cabe hacer tres grandes menciones. La primera de ellas, la Feria de Abril, en principio de origen ganadero, a día de hoy es un gran reclamo turístico de la ciudad. También, durante el siglo XX, concretamente en 1929 y en 1992, tuvieron lugar dos ferias muestrales expositivas en la ciudad de Sevilla.

 

La primera de ellas, orientada al mundo hispanoamericano, se desarrolló a lo largo del eje de la Avenida de la Palmera con el Parque de María Luisa, antiguos jardines donados por los Montpensier, como pulmón verde de esparcimiento. Destacó en ella, entre la multitud de pabellones, la obra del arquitecto Aníbal González, que dejó, entre los productos de su ingenio, la grandiosa Plaza de España de Sevilla, objeto de deseo para algunos cineastas desde el inicio de esta industria.

La otra feria expositiva fue la denominada Exposición Universal de Sevilla, la EXPO’92, de carácter internacional, que trajo, tal como muestra el autor, el modernismo a la urbanización de la ciudad y dejó muestras de talento arquitectónico como el Puente del Alamillo o la Estación de Santa Justa.

En cuanto a otros motivos de diversión y cultura en la ciudad, también son objeto de cita los diferentes teatros que Sevilla ha poseído en las diferentes etapas de su historia, analizando en algunas ocasiones su situación y su modo de trabajar. También en los primeros años del siglo XX destaca un hecho que sigue en amplitud en la actualidad. Se trata de la fundación de los dos grandes equipos de la ciudad. El Sevilla FC y el Real Betis Balompié, con sus diferentes denominaciones, y que han llegado a alcanzar, como bien detalla el autor, grandes logros a lo largo del siglo.

Sevilla: sus leyendas y sus desastres

Para continuar, con el análisis de la obra de Raya Rasero, hacer mención, en primer lugar, de que Sevilla es una ciudad histórica, donde, como se demuestra en la obra, se han sucedido multitud de hechos con base documental, si bien, otros muchos han nacido de las leyendas y las habladurías del pueblo. Tanto es así, que como ya se ha comentado, la propia fundación de la ciudad tiene carácter legendario.

En numerosas ocasiones el autor acerca al lector a las diversas leyendas que fraguaron también la historia de la ciudad, algunas de las cuales son de época musulmana, si bien, según el autor, la persona que dio lugar a mayor número de ellas es el rey Pedro I, a las cuales dedica un capítulo completo, el segundo, y parte del primero sobre el monarca, a describir algunas de las leyendas relacionadas con este monarca.

Y, en segundo lugar, estos acontecimientos, ya históricos ya legendarios, han estado en ocasiones relacionados con catástrofes, como la leyenda de que la Giralda llegó a permanecer en pie tras el terremoto de 1504 porque las Santas Justa y Rufina la sujetaron, tal como declaró haber visto parte del pueblo sevillano. De hecho, esta tan solo una de las muchas catástrofes narradas por el autor, entre las que menciona sequías y hambrunas, terremotos, enfermedades (peste, gripe, cólera,…), riadas,… que se han sucedido durante la historia de Sevilla.

Sevilla: sus asistentes y sus alcaldes

Y como colofón al presente análisis hacer mención de los dos anexos que presenta el autor al final de la obra. El primero de ellos está dedicado a los Asistentes que tuvo Sevilla entre 1478 y 1835. Fueron un total de 112 periodos de ocupación del cargo, que en alguna ocasión tuvieron al mismo titular. Entre ellos existieron miembros de familias como los Mendoza, los Villanueva o los Ortiz. Muchos poseían títulos nobiliarios, como el conde de Barajas o el marqués del Carpio, o fueron miembros del Consejo Real u ocuparon otros cargos como el de Juez de Justicia.

El segundo muestra la relación de los alcaldes sevillanos. El nombramiento de Alcaldes de Sevilla comenzó en 1835 y el listado perdura hasta la época de publicación del libro, el año 2009, con Alfredo Sánchez Monteseirín al frente del Consistorio hispalense. En ese tiempo se sucedieron 109 periodos de alcaldías, en los que de nuevo hubo algunos ocupantes que repitieron. Entre los Alcaldes sevillanos, algunos de ellos dejaron tal huella en la ciudad que ésta les ha tributado con alguna de sus calles. Así, a modo de ejemplo, se encuentra Manuel Puente y Pellón, Juan Fernández Rodríguez-García del Busto o Manuel del Valle, así como miembros de la nobleza como el conde de Halcón o el marqués de Paradas, entre otros muchos.

Análisis de la obra

Pasaré ahora a comentar cómo ha colaborado la obra del autor al conocimiento de la Historia de la ciudad de Sevilla. Se trata, como ya se indicó de un conjunto de datos históricos repartidos en los diferentes artículos que componen la obra. En ellos se deja constancia de hechos históricos y numerosas anécdotas acaecidas a lo largo de los siglos en la ciudad de Sevilla, acompañados de numeroso material gráfico que nos ayudan a conocer mejor los datos mostrados.

Tal cómo se ha podido constatar en la descripción de los diferentes capítulos de la obra, su distribución atiende a las distintas épocas históricas sucedidas en la Historia de Sevilla. Sin embargo, en algunas ocasiones se han tratado determinados temas de manera muy escueta, aunque eso no indica que la obra no haya conseguido el objetivo marcado, cuál es mostrar los principales hechos históricos y leyendas de Sevilla.

En otras circunstancias existen ciertos errores en los hechos históricos comentados. Así, a modo de ejemplos, citar la confusión de los segundos reinos Taifas con el periodo almohade o el hecho de afirmar que la plaza del Duque de la Victoria recibía tal denominación en honor al general Espartero por ostentar él este título, cuando se tiene certeza de que la plaza recibió ese nombre por encontrarse en ella la casa-palacio del Duque de Medina Sidonia y por existir frente al palacio el Convento de Nuestra Señora de la Victoria. 

¿Qué opino sobre la obra?

Con independencia de lo anteriormente comentado, el desarrollo y la minuciosidad que a veces presentan cada uno de los capítulos muestra la gran labor de investigación llevada a cabo por el autor y, aunque en determinadas ocasiones pudiera haberse tratado con mayor profundidad alguno de los temas presentados, ello no quita que la obra en su conjunto muestre un compendio de conocimientos sobre la capital hispalense que nos acerca a su historia desde una perspectiva diferente. Sin embargo, se ha de tener en cuenta el origen articulístico de los diversos capítulos que componen la obra y la brevedad del espacio existente por ello para exponer todo lo acontecido durante cada periodo, debiendo elegir qué ofrecer en el contenido.

En mi opinión, la obra objeto de la presente reseña, nos acerca a la Sevilla de las diferentes épocas y nos trae a la actualidad momentos históricos mezclados con hechos legendarios que han hecho de la Sevilla actual la capital cargada de duende y embrujo que actualmente es. Sin duda alguna, una obra clara, escrita con un lenguaje cercano, en la búsqueda de poder llevar su contenido al mundo de a pie. Una obra escrita por un autor enamorado de la ciudad, en la que los tecnicismos son precisos y adecuados, sin abusar de ellos y mostrando los acontecimientos de forma cercana al lector.

Anexo: otras obras del autor

  • Vivencias (poemario – 1978).
  • Pregón de la XXIII Fiesta de la Vendimia de Montilla Moriles (pregón).
  • Los Idus de Munda. Una Historia Mágica de Montilla (relato y ensayo sobre la guerra mantenida entre César y Pompeyo en el 45 a.C. – 1984).
  • Ofrenda a los Remedios (poemario dedicado al Barrio de los Remedios sevillano – 1988).
  • Instrumento del ayer (poemario – 1989).
  • La Andaluciada. Epopeya de Andalucía (epopeya – 1991).
  • Sevillanas, Coplas y Romances de la Puerta Carmona (poemario – 1997).
  • Trío de aires (2003).
  • El Corazón de Sevilla (Historia, personajes, monumentos, cofradías, citas literarias, noticias curiosas, leyendas y tradiciones sevillanas del Barrio de la Puerta Carmona – 2005).
  • Historia secreta de los derribos de conventos y puertas de Sevilla durante la Revolución de 1868 (2006).
  • La Mágica Pelliza de Carlos (novela – 2007).
  • Sevilla en dos centenarios cervantinos 1916 y 2016 (2016).

Bibliografía

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